Revista Iberoamericana de Educación [(2021), vol. 86 núm. 1, pp. 31-45] - OEI

https://doi.org/10.35362/rie8624344 - ISSN: 1022-6508 / ISSNe: 1681-5653

recibido / recebido: 25/03/2021; aceptado / aceite: 11/06/2021

Covid-19 y educación: experiencias y perspectivas docentes
en la educación superior

Pricila Kohls-Santos

Universidade Católica de Brasília (UCB), Brasil

Resumen. Este trabajo presenta los resultados de una investigación sobre las estrategias realizadas por docentes de la educación superior para adaptar sus actividades académicas a la virtualidad en tiempos de pandemia. Se realizó un estudio exploratorio con entrevistas, a docentes universitarios de tres países de América del Sur con el fin de conocer las distintas realidades. Los resultados sugieren que las estrategias en los distintos países fueron semejantes, excepto en Brasil donde se encontraron grandes diferencias entre las instituciones públicas y privadas. Los docentes, en su mayoría, trasladaron sus clases a modalidad remota, y encontraron que las dificultades de conexión y acceso a las tecnologías digitales son un factor clave para las clases y realizar atención a los estudiantes. También se concluye que los estudiantes están muy colaborativos y suelen mantener o incrementar las relaciones con los demás estudiantes para vencer las barreras y dificultades impuestas por el aislamiento social.

Palabras clave: COVID-19; educación superior; TDIC; educación; pandemia.

Covid-19 e educação: experiências e perspectivas de professor na educação superior

Resumo. Este artigo apresenta os resultados de uma investigação sobre as estratégias realizadas por professores da educação superior para adaptar suas atividades acadêmicas à virtualidade em tempos de pandemia. Foi realizado um estudo exploratório por meio de entrevistas com professores universitários de três países sul-americanos para conhecer as diferentes realidades. Os resultados sugerem que as estratégias nos diferentes países foram semelhantes, exceto no Brasil, onde foram encontradas grandes diferenças entre instituições públicas e privadas. A maioria dos professores passou a realizar suas aulas remotamente, e as dificuldades de conexão e acesso às tecnologias digitais são um fator fundamental para as aulas e atendimento aos alunos. Conclui-se também que os alunos são muito colaborativos e tendem a manter ou aumentar o relacionamento com outros alunos para superar as barreiras e dificuldades impostas pelo isolamento social.

Palabras clave: COVID-19; educação superior; TDIC; educação; pandemia.

Covid-19 y Education: teaching experiences and perspectives in higher education

Abstract. This paper presents an investigation on the strategies of higher education teachers to adopt academic activities to virtuality in times of pandemic. An exploratory study was conducted, conducted interviews with university professors from South American countries in order to learn about the different realities. The results suggest that the strategies in the different countries were similar, but in Brazil there was a great distinction between public and private institutions. Most of the teachers moved their classes for remote activities, being that they perceive that the difficulties of connection and access to digital technologies is an intervening factor for the continuity of classes and the attention to students. It is also concluded that students are more collaborative and tend to maintain or increase relationships with other students to overcome the barriers and difficulties imposed by social isolation.

Keywords: COVID-19; higher education; TDIC; education; pandemic.

1.Introducción

El año de 2020 quedará en la historia como el año que cambió la manera como el mundo se relaciona, por un tiempo nos hizo parar y transformar nuestras acciones para seguir adelante con nuestras vidas. En la educación no fue distinto, en marzo de 2020 el mundo entero prácticamente paró asolado por una pandemia de salud pública en proporciones jamás experimentadas antes, la pandemia del COVID-19.

Comercios cerrados, actividades sociales canceladas, calles vacías, escuelas cerradas, total aislamiento social. De pronto todo el mundo tuvo que adaptarse para mantener y/o reactivar sus actividades en medio del aislamiento. En poco tiempo, también, instituciones de educación, públicas y privadas, tuvieron que aprender a desaprender para empezar de nuevo. Llegaba entonces, la virtualidad a las clases, de manera rápida y sin pedir permiso la tecnología tomó su espacio y, mucho más que eso.

Como lo llama Boaventura de Sousa Santos, estamos viviendo la pedagogía cruel del virus, porque de una manera muy difícil y dolorosa, nos vemos obligados a salir de la comodidad y reaprender a vivir y organizarnos como sociedad (Santos, 2020a). Para Santos (2020b), la pandemia es una pedagogía porque enseña muchas cosas y se debe reflexionar sobre lo que está pasando y lo que ya no sirve de lo vivido en el pasado reciente.

En el ámbito de la educación, la pandemia apareció por un lado redimensionando positivamente y, en algunos casos, afectando el uso de tecnologías digitales en el contexto educativo, sin embargo, por otro lado, nos reveló una triste realidad, la falta de conectividad, recursos tecnológicos y formación para el uso de recursos digitales necesarios para apoyar las actividades educativas. Se visibilizo la gran brecha existente entre las redes educativas públicas y privadas, así como los sujetos que las integran.

La afectación que tuvo la educación por esta pandemia, según los datos de la Unesco (n.d.) respecto del seguimiento del cierre de escuelas en todo el mundo y el número de estudiantes alcanzados se presenta en la figura 1.

Figura 1. Monitoreo mundial del cierre de escuelas al 28/09/2020

Fuente: Unesco (n.d.).

A septiembre de 2020, 630.558.397 estudiantes seguían viéndose afectados por el cierre de escuelas en todo el mundo. Solo para Brasil, 52’898.349 estudiantes se ven afectados por el cierre de escuelas, de los cuales 44.326.926 son estudiantes de educación básica y 8.571.423 de educación superior, para esta fecha los datos de Colombia y Uruguay indican que las instituciones están parcialmente abiertas. Unesco (2020) considera que el mayor impacto ante el cierre de las instituciones educativas lo sufre la población en situación de vulnerabilidad, ya que tienen menos oportunidades educativas fuera de la escuela.

En Colombia y Uruguay a partir del 16 de marzo las universidades pasaron a realizar teletrabajo en todas las funciones administrativas, así como a realizar atención remota a los estudiantes, en Brasil el 17 de marzo de 2020, el Ministerio de Educación lanza la Ordenanza MEC No. 343, que prevé actividades educativas en el período de la pandemia. El artículo 1 determina “autorizar excepcionalmente la sustitución de los cursos presenciales, en curso, por clases que utilicen medios y tecnologías de la información y la comunicación” (Brasil, 2020).

Esta orden ministerial permitió considerar las diferentes alternativas que ofrecen las tecnologías digitales para la realización de actividades educativas, sin embargo, permite variar en el desempeño de las actividades no presenciales sin ofrecer los subsidios necesarios que permitan a todos los estudiantes tener acceso a la virtualidad. La ordenanza autoriza la realización de actividades a distancia bajo la responsabilidad de las instituciones educativas privadas, y en el caso de las escuelas públicas serán los departamentos de educación municipales y provinciales quienes orienten las mismas.

En la red privada, se necesitaron días o semanas para ajustar y adaptar las actividades para la atención remota de emergencia, por el contrario, en la red pública, las escuelas y los departamentos de educación tardaron meses en organizarse; y en la educación superior en la gran mayoría de las universidades públicas brasileñas, esta reorganización tomó todo el primer semestre. Esta es una realidad no solo para las instituciones brasileñas, según Unesco (2020) esta situación ocurre en áreas del mundo que luchan con recursos limitados y escasez significativa de docentes calificados.

Por otro lado, la desigualdad social en muchas naciones no permite que todos los estudiantes tengan acceso a este tipo de educación en la virtualidad, unido a la realidad que por ser esta una situación atípica puede generar situaciones de estrés y angustia para el desarrollo de las clases al no tener contacto físico entre los estudiantes (Araujo et al., 2020) son varios los factores que deben considerarse.

Con el aislamiento social, la alternativa para la continuidad de las actividades fue el uso de los recursos de las Tecnologías Digitales de la Información y la Comunicación (TDIC) e Internet, aquí cabe mencionar que, solo hacer uso de las TDIC y estar físicamente distante no configura la Educación a Distancia (EaD), lo que se está realizando es una Atención Remota de Emergencia (ARE) que no tiene la misma planificación y organización que la EaD. Pues, “la EaD implica una planificación previa, considerar del perfil del alumno y docente, además desarrollar estrategias de enseñanza y aprendizaje a mediano y largo plazo” (Arruda, 2020, p. 183).

Por otra parte, es importante decir que, no considerar las dificultades de acceso a la tecnología es no mirar lo que la falta de equidad y desigualdad en el proceso de aprendizaje podrá generar, donde “una vez más los vulnerables tienen su derecho restringido”. Decir que todos podrán acceder a las clases a pesar de que la conexión no funcione en el momento de la clase, puesto que podrán ser vistas en otro momento, es una estrategia presentada por las universidades, en la cual se observa un aprendizaje a distancia sin calidad, sin posibilidad de retroceder y aclarar dificultades cuando se acaba la clase o el semestre y eso compromete el proceso de aprendizaje (Torres et al., 2020).

También es importante señalar que la tecnología se está utilizando como una alternativa viable, incluso con acceso limitado, para la continuidad de las actividades académicas y escolares, pero que, por sí sola, no desarrollará y ejecutará los procesos de enseñanza y aprendizaje, por lo que, la tecnología no puede entenderse y utilizarse como un fin, ya que es solo una herramienta, un medio para potenciar el desarrollo de una educación de calidad.

Como señalaron Bryant et al. (2020), la pandemia de COVID-19 afectará la educación global, pero no marcará el comienzo de un futuro totalmente virtual, como algunos afirman. Según los autores, el sistema educativo debe primero tener los elementos básicos correctos, a saber, habilidades básicas e instrucción con una base sólida en alfabetización y matemáticas. Los maestros y los estudiantes de alta calidad de la enseñanza aprenden mejor de las personas, no de los programas. Al medir el desempeño en lugar de erradicar las pruebas de una sola vez, los sistemas necesitan mejores evaluaciones y herramientas para ayudar a cada estudiante a tener éxito. “La crisis de COVID-19 es una señal de que los sistemas escolares de todo el mundo deben ir más allá de los enfoques existentes para adoptar la innovación más radical, repensando algunos elementos fundamentales de cómo educamos a los estudiantes” (Bryant et al., 2020, pág.4).

De hecho, la pandemia ha sacado a la luz lo que hace mucho se estaba planteando, ¿Cómo incorporar las TDIC en los procesos de enseñanza y aprendizaje? y, además de eso, “¿Cómo abordar los contenidos para potenciarlos desarrollando la curiosidad y el deseo de conocimiento? ¿Qué habilidades y competencias se necesitan para ser buenos ciudadanos?” (Castaman y Rodrigues, 2020, p.12).

“Es necesario que las instituciones educativas y sus alumnos cuenten con condiciones de preparación, pedagógicas, humanas y tecnológicas” (Camacho et al., 2020, p. 10). Así que, es importante que las instituciones consideren las condiciones y preparación de los docentes, teniendo en cuenta el perfil de los estudiantes y sus necesidades, ya que “poner las asignaturas a disposición de la educación a distancia de manera irrestricta sin estas consideraciones pone en riesgo la propuesta enseñar responsablemente en un escenario pandémico actual” (Camacho et al., 2020, p. 10).

Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos - OECD (2016), en la sociedad del conocimiento el papel de la universidad radica en proporcionar a los estudiantes experiencias que también promuevan, además de habilidades técnicas en un área determinada, el desarrollo personal y social. En ese sentido, el presente artículo tiene por objetivo presentar el análisis, a partir de entrevistas con docentes de la educación superior, sobre la adaptación de las actividades educativas a la modalidad remota de emergencia en este período pandémico.

2.Método

El presente estudio cualitativo y exploratorio tiene como objetivo analizar las percepciones de los docentes en relación con el proceso de adecuación de las actividades educativas en el período de la pandemia, así como conocer el sentimiento de los docentes ante este período atípico provocado por el aislamiento social. Para ello, se realizaron entrevistas a docentes de educación superior sobre Educación Virtual en Tiempos de Pandemia, durante el primer semestre de 2020, durante los meses de mayo, junio y julio.

Los participantes fueron seleccionados por conveniencia, y los criterios de selección utilizados fueron profesores activos de educación superior, que trabajan en el sistema educativo público y/o privado. Sumado a este alcance, destacamos la importancia del cuestionamiento ético de la investigación, que sugiere el cuidado con los datos recolectados, desde la confidencialidad en el tratamiento y análisis de la información, así como el respeto a los aportes realizados por los sujetos que participan en la investigación. Esta investigación es parte de un proyecto aprobado por el Comité de Ética en Investigación - CEP/CONEP - bajo el nº. CAAE: 19886619.0.0000.0029.

La recolección y generación de datos se realizó a través de entrevistas semiestructuradas realizadas por videoconferencia, y los participantes aceptaron participar y grabar la entrevista. Para el análisis de los datos, se utilizaron los principios del Análisis Textual Discursivo (Moraes y Galiazzi, 2007), con el apoyo del software para el análisis de datos cualitativo NVIVO.

Las etapas del análisis textual discursivo conllevan movimientos de deconstrucción, fragmentación y desorganización para establecer nuevos entendimientos e inferencias a partir de categorías de análisis. Así que las entrevistas fueron agrupadas en categorías creadas a partir del análisis de los datos, son dichas categorías emergentes identificadas como aglutinantes del proceso de adaptación de las actividades académicas remotas en el periodo pandémico.

3.Resultados

Los participantes del estudio, como se mencionó, fueron 20 profesores que trabajan en educación superior, de Brasil, Uruguay y Colombia, de estos 7 docentes actúan en instituciones públicas y 13 en instituciones de educación superior (IES) privadas. Destacamos, además de la presencia de participantes de tres países de América Latina, la diversidad de regiones brasileñas incluidas en la investigación. Como la selección de los participantes se hizo por conveniencia, se decidió buscar la opinión de docentes extranjeros y de diferentes provincias de Brasil dadas las diferencias significativas existentes entre los diferentes contextos brasileños. La figura 2 muestra el porcentaje de participantes según su ubicación.

Dentro de los 20 participantes, 5 son maestros en Colombia, 1 en Uruguay y los demás participantes son brasileños de las siguientes provincias: 3 de Rio Grande do Sul, 4 de Mato Grosso, 1 desde Tocantins, 1 de Amazonas, 1 de Paraíba, 1 de Paraná y 3 docentes del Distrito Federal. La figura 3 presenta la formación académica de los docentes y observamos que los docentes tienen distintos niveles de formación en áreas diversas, 4 son especialistas en educación superior, 2 tienen maestría en ciencias de la computación, 1 con maestría en psicología y 1 maestría en administración de empresas, además 10 son doctores en áreas de: educación (5), sistemas informáticos (2), psicología (2) y sociología (1).

Figura 2. Procedencia de los participantes

Figura 3. Formación académica de los participantes

Fuente: Elaboración propia.

Los datos presentados pretenden situar al lector en cuanto a la pluralidad / diversidad de los participantes de la investigación y el contexto aquí analizado. Creemos que es importante presentar el contexto para permitir al lector tener una mejor noción frente a las inferencias y análisis que se presentan a continuación.

En relación con la atención dedicada a los estudiantes, primero se presenta cuantos de los participantes pasaron a desarrollar las actividades remotamente en este periodo de pandemia. Se encontró que todos los docentes trasladaron sus actividades a la virtualidad con excepción de tres de los docentes en instituciones públicas brasileñas que decidieron no seguir con las actividades académicas del primer semestre de 2020. En este sentido, es importante señalar que, en agosto de 2020, la Asociación Nacional de Directores de Instituciones Federales de Educación Superior (Andifes) dio a conocer que 54 universidades públicas de Brasil habían restablecido las clases en línea, así que, pasado el primer semestre las instituciones volvieron las clases en la modalidad remota.

En cuanto a los temas mencionados, los entrevistados destacan cómo sentimientos más presentes en este momento los que se presentan en la siguiente figura.

Figura 4: Sentimientos de los docentes

Fuente: Elaboración propia.

Además de eso, una exploración de los recursos tecnológicos utilizados por los profesores durante la pandemia nos muestra que, la gran mayoría de los profesores cita la aplicación de comunicación WhatsApp como principal recurso para mantenerse en contacto con sus alumnos. De los 20 participantes, incluidos los que manifestaron no haber iniciado las clases remotas, 16 señalan haber utilizado el WhatsApp para algún tipo de comunicación con los alumnos, ya sea para responder preguntas sobre actividades, o para enviar contenidos o atender otras inquietudes.

Además de esta aplicación de comunicación, los profesores mencionaron otros recursos que están utilizando, ya sea para la comunicación sincrónica con los estudiantes, o para realizar actividades asincrónicas. Entre los recursos tecnológicos más citados se encuentran la Plataforma de Google, las herramientas de videoconferencia Zoom y Meet, y el entorno virtual de aprendizaje Moodle.

Igualmente, los docentes también presentan otras herramientas para la mediación pedagógica, tales como, el chat de video, realizar trabajos colaborativos usando Office 365, Trello, Flipgrid, Padlet, Office Tems, Audacity, Facebook, Skype, Google Forms, Documents, YouTube, TED.

La discusión de los resultados del análisis cualitativo se presenta con base en la percepción de los docentes participantes en la investigación, se identificó como categorías de análisis: Atención a los estudiantes, Sentimientos de los docentes y Tecnología y recursos de mediación (Tabla I).

Tabla I. Categorías sobre la adaptación de las actividades educativas a la modalidad remota

Categoría

Definición

Atención a los estudiantes

Remite a las acciones realizadas para la atención a los estudiantes, desde la practica educativa hasta las acciones institucionales para facilitar el proceso de adoptación para la virtualidad.

Sentimientos de los docentes

Remite a los sentimientos y emociones de los docentes sobre el periodo pandémico y que sienten personalmente sobre el desarrollo de las actividades y su percepción sobre el proceso de enseñanza remota.

Tecnología y recursos para la mediación

Remite a los recursos y tecnologías utilizadas para llevar a cabo las actividades académicas, bien como la mediación con los estudiantes en la atención remota.

Fuente: Elaboración propia.

4.Discusión

El momento actual ha demostrado que será necesario y urgente pensar en transformar los espacios del aula en espacios imaginativos, que puedan suscitar emociones y experiencias significativas con el uso de metodologías activas, permitiendo a los estudiantes ser protagonistas de su proceso de aprendizaje, siendo un medio para el desarrollo de habilidades y destrezas que satisfagan las necesidades contemporáneas.

Todavía, para eso, necesitamos conocer las diferentes realidades y buscar alternativas a partir de las percepciones y sentimientos de docentes ante este período atípico provocado por el aislamiento social.

Así que, para hablar de la atención dedicada a los estudiantes, es necesario entender cómo y porque algunas instituciones en Brasil optaron por cancelar sus actividades. Según Docente 5, quien trabaja en una de las IES no había continuado con sus actividades porque la Universidad no tiene una infraestructura mínima para atender a los estudiantes a través de la tecnología. El participante informa que “no estamos haciendo nada, como tenemos deficiencias en la internet, la universidad decidió no trabajar en educación a distancia”. Y complementa

en circunstancias normales no podemos utilizar internet en la universidad, cuando no estamos en clase y necesitamos internet para algo, trabajamos en casa, porque en la universidad no hay condiciones. Además, muchos de nuestros alumnos son ribereños, no tienen computadora en casa ni móvil, y mucho menos conectividad para acompañar las clases a distancia. (Docente 5)

Podemos inferir que el problema de la falta de recursos y conectividad en algunas instituciones educativas no es el resultado de una pandemia, es una realidad presente en el día a día de las instituciones y que, durante este período, se destaca la disparidad de acceso y oportunidades en las diferentes regiones de Brasil. La diversidad de acceso e iniciativas también se presenta en países, como Colombia y Uruguay, donde las instituciones públicas se han reorganizado y adoptado medidas para la continuidad de las actividades académicas y para que los estudiantes tuviesen condiciones de acceso a la tecnología.

Como señala Docente 8,

Las instituciones están buscando formas de proveer o financiar computadoras e internet a los estudiantes para que puedan asistir a clases y ya estamos pensando en otra estrategia para la ruralidad, porque, en las zonas rurales, la infraestructura de Internet es precaria, incluso para quienes tienen buenas condiciones económicas. (Docente 8)

Según los docentes, las IES muestran interés y preocupación por dos aspectos importantes: adquisición de equipamiento para estudiantes y asistencia a estudiantes de zonas rurales, de manera que se garantice una educación con equidad tanto en la zona urbana como en la rural. Una investigación llevada a cabo por UNICEF en varios países, incluyendo América Latina, revela importantes diferencias en el acceso a los dispositivos electrónicos, como ordenadores o teléfonos celulares, y para las conexiones a Internet y otras formas de educación a distancia, especialmente en zonas pobres y rurales (Unicef, 2020).

La mala conectividad en las regiones del interior también se presenta en las diferentes regiones de Brasil, los docentes hablan de las dificultades que tienen algunos estudiantes para seguir participando de las actividades. De otra parte, además de las dificultades de acceso, algunos docentes señalan que la realidad de algunos de sus estudiantes es preocupante pues continuaron con sus actividades laborales y al regresar a casa tienen que compartir el móvil o la computadora con sus hijos y otros miembros de la familia.

Esta situación presenta un escenario que hay que tener en cuenta a la hora de adecuar las actividades educativas en este período de pandemia y, principalmente, para hacer uso de la tecnología es fundamental conocer las necesidades de cada uno y los diferentes contextos. Entender esto es asumir, principalmente por parte del Estado, a través del Ministerio de Educación, que las medidas para combatir la pandemia no llegarán a toda la red educativa si se consideran soluciones homogéneas entre instituciones públicas y privadas de educación.

La discusión latente, al menos, durante los últimos 20 años sobre la inclusión digital y el acceso universal a la tecnología necesita volver a la agenda de las políticas públicas para convertirse en una acción concreta del Estado y no de la política de Gobierno. Como señala Martins (2020, p. 254), es fundamental, para el contexto actual y pospandémico, “la inversión en educación mediada por tecnología, desde la educación básica hasta la superior, con programas prioritarios de educación digital y asignación de financiación digna para una inclusión digital efectiva, deben constituirse en una política pública estratégica”.

La repentina necesidad de aislamiento social y el uso de tecnologías como medio para no detener la educación, muestra que la relación entre educación, tecnología y sociedad es de suma importancia para el desarrollo del individuo en su conjunto (Pérez, 2015). La tecnología está cada vez más presente y necesaria en el día a día de todos, pero es necesario reflexionar profundamente sobre cómo este acceso puede ser desigual para que las acciones permitan hacer realidad la equidad en el acceso a la tecnología y la educación.

Otro punto importante por considerar sobre la atención remota a los estudiantes es la organización pedagógica de las actividades, en este sentido un docente llama la atención sobre el compromiso por parte de los estudiantes, tema también destacado por otros participantes.

Creo que las clases mediadas por tecnología requieren de un mayor compromiso, por un lado, el alumno necesita fortalecer su comprensión y capacidad lectora y también una mayor concentración para que el entorno no los distraiga y pierdan algunas explicaciones que puedan necesitar más adelante en la asignatura. (Docente 10)

Y complementa la importancia de la mirada atenta del docente, ya que “por otro lado, el docente ya no solo está cambiando los elementos didácticos, sino también su postura, ya que es un poco más difícil percibir los elementos no verbales que permiten identificar la comprensión o no de ciertos temas por parte del alumno” (Docente 10).

El actual contexto también ha traído viejas preocupaciones sobre las habilidades tecnológicas. Los profesores señalan que todavía existe mucha resistencia frente al uso de la tecnología, tanto por parte de los docentes como de los estudiantes. “Hubo resistencia tanto por parte de los profesores que no son expertos en informática, como de los estudiantes que tienen muchas dificultades para acceder a Internet, ya que no tienen las herramientas para asistir a clases” (Docente 3).

Además, es necesario tener en cuenta que los alumnos también atraviesan un proceso de adaptación ante el aislamiento social y la falta de asistencia a clases presenciales. Los sistemas escolares deben ayudar a los estudiantes a adaptarse a los rápidos cambios y otros impactos de la rápida digitalización, desde los estándares éticos y la ciberseguridad hasta el impacto en la salud, el aprendizaje y muchos otros problemas de la sociedad y la economía (Bryant, 2020).

El Docente 1 está atento a la importancia que tiene no se excederse en contenido, y dice que al principio cree haber superado el límite, sobrecargando su carga de trabajo y la de sus alumnos. En este sentido, es necesario tener una planificación adecuada, dentro del contenido, definiendo, con los alumnos, lo que quieren lograr, para que el contenido sea asimilado y comprendido por el alumno, respectando “la premisa de que no es cantidad sino calidad lo que debe darse”. (Docente 1).

Con relación a los sentimientos de los docentes, el mismo participante habla de la importancia del compromiso del docente en mantener actualizadas las actividades. El profesor comenta que

a pesar de que la educación a distancia hace parte de mi realidad, tuve que pasar por un período de adaptación con clases en línea, principalmente para atender a los estudiantes, pues cada ser humano tiene sus particularidades, y esta poderosa herramienta que es la internet y los medios tecnológicos podría enmascarar la realidad de los implicados. (Docente 1)

Por otro lado, es importante que tengamos cuidado de no colocar toda la responsabilidad de atender a los estudiantes solo en los maestros. Los docentes tienen un mayor contacto con los estudiantes, pero no solo es su responsabilidad, es necesaria la participación y compromiso de los estudiantes, como el apoyo de la institución y niveles superiores. Al respecto, Docente 16 afirma que

la universidad hizo una contraparte de infraestructura y los profesores se fueron a casa y empezaron a repensar lo que voy a hacer. Pero no hubo mucho, no hubo reunión, no hubo nada, todos hicieron lo que pensaron que tenían que hacer y en un principio. Un grupo numeroso de profesores, más del 70%, grabaron sus clases tal como las presenciales y las metieron en repositorios de transmisión de video como YouTube o Vimeo, y luego grabaron esas lecciones de una hora y quince para que los estudiantes pudieran acceder a esas lecciones. (Docente 16)

Las instituciones educativas deben comprender que tienen la oportunidad de reinventarse y convertirse en poderes necesarios para los cambios económicos y sociales que están por venir. Especialmente en contextos educativos, la inserción de la tecnología siempre ha estado en la mira, pero en este período pandémico se ha convertido en una realidad presente y ya no en un futuro cercano. Actualmente tenemos la oportunidad de reflexionar sobre una pedagogía digital que busca una asociación efectiva entre todos los actores de la educación, no solo docentes y estudiantes, sino también la gestión de las instituciones y el poder público (Santos, 2020b). Sobre la relación de los diferentes actores en ese proceso, el Docente 4 considera que “tanto la universidad como los estudiantes y los docentes estamos comprometidos para que el proceso de enseñanza y aprendizaje sea realizado de manera exitosa” (Docente 4).

Los profesores también hablan de sus sentimientos como autores de este proceso. El Docente 20 dice que extraña estar físicamente presente con sus alumnos, pero cree que podemos aprender lecciones y aprendizajes que nos fortalecerán y cambiarán la práctica. Mientras que otro docente presenta una reflexión en ese sentido, diciendo que “necesitamos unos momentos para crear una motivación, crear una actividad diferente para que ellos [los alumnos] hablen, se calmen, intercambien” (Docente 20).

Otro sentimiento presente en este análisis es la distancia que se hace más intensa por no poder mirar a los ojos y no lograr ver a los estudiantes cuando tienen las cámaras apagadas, sea por mala conexión, sea por no querer mostrarse o simplemente por no estar presentes. Manejar esa situación para una tercera parte de los participantes de esta investigación resulta muy difícil e incómoda, tal como dice el Docente 19, “hay cosas de la docencia que no se dan de manera unidireccional, sino que se hacen en la conversación, mientras nos adecuamos a vernos de manera remota y a veces ni siquiera vernos, no saber que estamos conectados es difícil”.

En este sentido, existe un sentimiento de gran preocupación, impotencia, ansiedad, entre otros adjetivos de emociones que mencionan los entrevistados y destacan aquellos con perfil negativo. Sin embargo, creen que el futuro pospandémico será una época de cambio y transformación donde vislumbrar una práctica docente que ha superado desafíos dolorosos, pero sabiendo que lo que nos desafía es también lo que transforma.

Estos sentimientos necesitan ser considerados tanto por los docentes, como, principalmente, por las instituciones, pues organizar clases remotas involucra mucho más que cambiar el formato de clase y la plataforma de tecnología, genera sentimientos que pueden potenciar la práctica, pero también estresores que poden afectar las emociones y la salud mental de los docentes. Es decir, en un momento en que estamos todos preocupados con la atención a los estudiantes, también es imprescindible tener en cuenta la atención a los docentes.

Por otra parte, los sentimientos señalados pueden dar pie para empezar una reflexión crítica a los procesos de enseñanza y aprendizaje, sobre los cuales la mirada sensible y atenta es fundamental (Loureiro y Lima, 2019). Cuando comprendamos la importancia de crear una comunidad de colaboración en clase, sea en la virtualidad o presencialidad, puede ser que logremos entonces también involucrar a los estudiantes en el proceso de enseñanza y aprendizaje para que sea un ejercicio corresponsable y cuente con la participación de todos.

A la hora de señalar los recursos tecnológicos utilizados con fines pedagógicos, es necesario conocer el tipo o cómo se llevará a cabo la mediación pedagógica con miras a desarrollar el proceso de enseñanza y aprendizaje. Sobre esto, Santos (2020b, p. 218) enfatiza la “necesidad de utilizar la tecnología como un aliado de los procesos de enseñanza y aprendizaje y como una forma de acercar a los estudiantes al contexto educativo y su dedicación en el aula”.

En cuanto a los principales recursos utilizados por los docentes en este período, y cómo se está dando la mediación entre estos recursos, contenidos e interacción con los estudiantes. Los profesores mencionan el WhatsApp como el más utilizado y afirman que se trata de un recurso de fácil acceso y que la mayoría de los alumnos ya han utilizado la aplicación lo que facilita el contacto durante este período de aislamiento. En cuanto recursos de tecnologías utilizados por los docentes para interacción con los estudiantes, no hay distinciones entre lo que se están utilizando en los diferentes países, eso nos hace pensar en cuanto la tecnología, que puede ser accedida de forma universal, con soporte global y en los distintos idiomas, y la manera de utilizarla no se difiere entre los docentes de los países que participaron en este estudio.

Además, alineado con el discurso de algunos participantes sobre el potencial que presenta la inserción de tecnologías en las actividades educativas, se observó el discurso de uno de los participantes.

Me di cuenta de un momento que también fue muy enriquecedor como docente, porque hasta entonces no conocía las herramientas de videoconferencia para poner ese contenido dentro de la videoconferencia de otra manera, pero ahora puedo usar metodologías activas, realidad virtual y aumentada y todo es más evidente. Creo que es porque realmente queremos que funcione. (Docente 6)

Como refuerzan Machado, Santos y Costa (2020, p. 707), “las tecnologías digitales pueden potenciar el trabajo en grupo y desarrollar la comunicación, la interacción, la reflexión y el pensamiento crítico”. En esta ocasión, al mirar actividades por intermedio de la tecnología, es posible desarrollar habilidades en nuestros estudiantes y crear una comunidad de aprendizaje.

Es evidente que la educación, en el contexto del aislamiento social, buscó diferentes canales para el mantenimiento de la docencia. Tal como afirma Moran (2015), con las tecnologías móviles, los modelos de problema y proyecto son más híbridos y la información es de más fácil acceso para los estudiantes, aunque puede haber puntos que aparentemente presenten aspectos negativos, el recurso tecnológico digital es el más indicado en este momento. La esencia es y estará en mantener el ánimo para “hacerlo funcionar”, para buscar alternativas para acercarnos a los estudiantes, también, en el período postpandémico.

5.Conclusiones

La pandemia vino a mostrar cambios que ya estaban ocurriendo y que eran necesarios en los contextos educativos antes de la pandemia, llegó a señalar que debemos pensar y establecer estrategias de enseñanza y aprendizaje e innovación pedagógica con y, a través de las tecnologías digitales. Pensar una educación fuera de la caja, basada en recursos y metodologías, también utilizadas en otros ámbitos y que pueden resignificar el espacio escolar y universitario, acercándolos aún más a la realidad cotidiana.

La pandemia nos hizo pensar en muchos aspectos y reflexiones sobre un proceso de transformación permanente que tiene que ver con una mayor flexibilidad, no solo en el plan de estudios, sino también en el diálogo con nuestros alumnos, valorando sus opiniones sobre los procesos formativos. para que podamos volver a enamorarnos de los alumnos y estos a su vez de su formación y aprendizaje. Esta parece ser una visión romántica de la educación, pero ¿qué pasa con la vida sin pasión, la educación sin compromiso y nosotros los maestros sin la voluntad y el amor por la enseñanza?

Habrá que transmutar las instituciones educativas, repensar viejos modelos, aprovechar mejor las diferencias o “brechas” generacionales, principalmente para aprovechar la experiencia vivida en el pasado para emprender un futuro significativo, acogedor, emprendedor e innovador. Esta pandemia nos ha mostrado y enseñado muchas cosas, una de las más interesantes es que nos estamos dando cuenta de que estamos viviendo una distancia física y no precisamente una distancia social.

El escenario actual ha aumentado el potencial de aproximación promovido por las tecnologías digitales. La posibilidad de conectarse con personas de diferentes lugares, diferentes culturas, dada la investigación presentada en este artículo, con la participación de personas de diferentes regiones de Brasil, Colombia y Uruguay.

Además, que este período puede ser un hito para la renovación de la educación, nuevas formas de ser, y estar y un impulso para que los Gobiernos realicen importantes inversiones en acceso y capacitación para el uso significativo y planificado de las TDIC en educación y que este uso sea también para acercarnos a una educación de calidad, más equitativa y colaborativa para los estudiantes tanto de instituciones privadas como de las públicas.

Referencias

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Como citar en APA:

Kohls-Santos, P. (2021). Covid-19 y educación: experiencias y perspectivas docentes en la educación superior. Revista Iberoamericana de Educación, 86(2), 31-44. https://doi.org/10.35362/rie8624344