Revista Iberoamericana de Educación (2026), vol. 100 núm. 1, pp. 15-31 - OEI

https://doi.org/10.35362/rie10017164 - ISSN: 1022-6508 / ISSNe: 1681-5653

recibido / recebido: 13/10/2025; aceptado / aceite: 15/12/2025

Comprender la “batalla pedagógica cultural” de la extrema derecha para disputar el futuro de la democracia

Compreender a «batalha pedagógica cultural» da extrema direita para disputar o futuro da democracia

Understanding the far right’s “cultural pedagogical battle” to contest the future of democracy

 

Enrique-Javier Díez-Gutiérrez 1 https://orcid.org/0000-0003-3399-5318

Mauro-Rafael Jarquín-Ramírez 2 https://orcid.org/0000-0002-0496-091X

1 Universidad de León (ULE), España; 2 Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), México

 

Resumen. Esta investigación analiza la narrativa sobre educación de las fuerzas políticas aglutinadas en la Conferencia Política de Acción Conservadora (CPAC), la mayor y más influyente red de extrema derecha a nivel global. Utilizando la metodología de Análisis Político del Discurso (APD), se examinan las intervenciones orales de todos los miembros que participaron en la última reunión de la CPAC, en Argentina, a finales de 2024. Los resultados nos indican que han forjado una “pedagogía pública” que busca influir e impactar en el debate público en cuatro niveles: (a) anti-wokismo, (b) americanismo y patriotismo, (c) libertarianismo y (d) reorganización geopolítica. Se concluye que se está conformando una plataforma pedagógica de cambio social, concebida como eje básico de la “batalla cultural” de la extrema derecha, abriendo una “ventana de Overton”, con la cual intentan convertir en “sentido común” ideas, lemas, temas y propuestas extremistas, algunas de las cuales serían impensables en otro tiempo. Sus banderas ideológicas y políticas, con las cuales buscan interpelar a la ciudadanía de todo el mundo, constituyen “mensajes auténticos de libertad” que “resuenan y son familiares para todas las personas”, intentando configurar un nuevo “sentido común”, estrategia que se expande a nivel mundial. La importancia de esta investigación radica en que permite iniciar un análisis atento y sistemático de la estrategia pedagógica cultural del neofascismo en Iberoamérica.

Palabras clave: batalla pedagógica cultural; extrema derecha; CPAC; neofascimo; América Latina; análisis político del fiscurso.

Resumo. Esta investigação analisa a narrativa sobre educação das forças políticas reunidas na Conferência Política de Ação Conservadora (CPAC), a maior e mais influente rede de extrema direita a nível global. Utilizando a metodologia da Análise Política do Discurso (APD), examinamos as intervenções de todos os membros que participaram na última reunião da CPAC, na Argentina, no final de 2024. Os resultados indicam que eles criaram uma “pedagogia pública” que busca influenciar e impactar o debate público em quatro níveis: (a) anti-wokismo, (b) americanismo e patriotismo, (c) libertarianismo e (d) reorganização geopolítica. Concluímos que está a ser formada uma plataforma pedagógica de mudança social, concebida como eixo básico da «batalha cultural» da extrema direita, abrindo uma «janela de Overton», com a qual tentam converter em «senso comum» ideias, slogans, temas e propostas extremistas, alguns dos quais seriam impensáveis noutra época. As suas bandeiras ideológicas e políticas, com as quais procuram interpelar os cidadãos de todo o mundo, constituem «mensagens autênticas de liberdade» que «ressonam e são familiares a todas as pessoas», tentando configurar um novo «senso comum», estratégia que se expande a nível mundial. A importância desta investigação reside no facto de permitir iniciar uma análise atenta e sistemática da estratégia pedagógica cultural do neofascismo na Ibero-América.

Palavras chave: batalha pedagógica cultural; extrema-direita; CPAC; neo-fascismo; América Latina; análise do discurso político.

Abstract. This research analyses the narrative on education of the political forces united in the Conservative Political Action Conference (CPAC), the largest and most influential far-right network globally. Using the Political Discourse Analysis (PDA) methodology, we examine the speeches of all members who participated in the last CPAC meeting in Argentina at the end of 2024. The results indicate that they have forged a ‘public pedagogy’ that seeks to influence and impact public debate on four levels: (a) anti-wokism, (b) Americanism and patriotism, (c) libertarianism, and (d) geopolitical reorganisation. We conclude that a pedagogical platform for social change is taking shape, conceived as the basic axis of the far right’s ‘cultural battle,’ opening an ‘Overton window’ with which they attempt to turn extremist ideas, slogans, themes, and proposals into ‘common sense,’ some of which would have been unthinkable in the past. Their ideological and political banners, with which they seek to appeal to citizens around the world, constitute ‘authentic messages of freedom’ that ‘resonate and are familiar to all people,’ attempting to shape a new ‘common sense,’ a strategy that is expanding globally. The importance of this research lies in the fact that it allows for a careful and systematic analysis of the cultural pedagogical strategy of neo-fascism in Latin America.

Keywords: cultural pedagogical battle; far right; CPAC; neo-fascism; Latin America; political discourse analysis.

1. Introducción

El neofascismo se consolida en América Latina a gran velocidad. Empleamos el concepto “neofascismo” (Ayers, 2024; Cox, 2021; Díez-Gutiérrez, 2022; Guamán et al., 2019; Holmes, 2023; Wanschelbaum, 2025) para englobar una gama de fuerzas de la derecha radical y la extrema derecha que, en el contexto contemporáneo, articulan proyectos autoritarios, reaccionarios y excluyentes bajo formas adaptadas a los marcos formales de la democracia liberal. Estas corrientes combinan la apelación al orden, la nación y la familia con una retórica de guerra cultural, la deslegitimación de los derechos sociales y la impugnación de los consensos democráticos básicos, operando tanto en el plano institucional como en el cultural y mediático. En el ámbito educativo, el neofascismo educativo (Wanschelbaum, 2025) se expresa en la disputa por el currículo, la gobernanza escolar y la autoridad pedagógica, así como en la construcción de marcos discursivos que cuestionan la igualdad, la diversidad y la función pública de la educación. Consideramos que las caracterizaciones de estas fuerzas como populismo autoritario (Schäfer, 2022), urfascismo (Eco, 2019), fascismo 2.0 (Forti, 2021), posfascismo (Traverso, 2018), trumpismo (Urbán, 2024), nueva extrema derecha (Larsen y Jensen, 2025) u otras denominaciones similares, eluden la indagación crítica en favor de reducir dichos desarrollos políticos a generalizaciones difusas e inadecuadas para comprender la complejidad de las fuerzas y las dinámicas de la actual derecha radical y extrema derecha conjuntamente.

En este sentido, la Argentina gobernada por Javier Milei se convierte en un importante “laboratorio experimental” de las políticas educativas neofascistas de la extrema derecha del siglo XXI. Esto no se referiere únicamente a las políticas económicas, a las medidas sociales, a las batallas ideológicas o incluso a la guerra cultural digital impulsada por actores libertarianos y de extrema derecha contra feministas, jubilados, estudiantes, colectivos progresistas o cualquier persona o grupo que intente defender los derechos sociales -ahora calificados sistemáticamente por la extrema derecha como zurdos de mierda-, sino a un conjunto de estrategias de creación de sentido, que se han impulsado desde distintas plataformas, con el fin de crear un ambiente favorable hacia la violencia, la represión y la supresión argumentativa de quienes piensan distinto.

La hipótesis de fondo de la que partimos es que esta estrategia busca crear un nuevo sentido, un cambio cultural. Trata de abrir una “ventana de Overton”: conseguir que términos, ideas, gestos y referentes que, siendo en algún momento inaceptables socialmente, se vayan instalando poco a poco en la discusión pública hasta que se normalicen y se conviertan en parte de la agenda pública y se acaben debatiendo y planteando como posibilidades. Es una táctica pedagógica y educativa, a la vez que política, comunicativa e ideológica que busca impulsar una “pedagogía pública” (Sandlin et al., 2010) que termine por consolidar elementos culturales que acompañen procesos de cambio social. Es parte de la actual batalla cultural (Laje, 2022), noción recuperada ya por la propia extrema derecha y repetida en los encuentros de la Conferencia Política de Acción Conservadora (CPAC), como el de Argentina en el 2024, que busca “re-educar a la sociedad” en clave reaccionaria.

A nivel global, la CPAC, liderada por el trumpismo, se presenta como la articulación política más relevante del neofascismo a nivel mundial por: a) su alcance, ya que la Conferencia se extiende desde Estados Unidos hasta Europa, ciertas partes de Asia y América Latina; b) su diversidad, pues al interior de la CPAC convergen integrantes de partidos políticos, representantes de think tanks, líderes de movimientos sociales reaccionarios y líderes religiosos integristas, entre otros y c) su capacidad de articulación, ya que la Conferencia ha logrado conformar redes de operación, coordinación ideológica y trabajo conjunto con otras redes con sintonía ideológica y política. Su membresía se yuxtapone, en Europa, con la plataforma Patriots y a nivel global, en distintos ámbitos, con nodos estratégicos vinculados a Atlas Network. En América Latina, en sus encuentros han participado las principales fuerzas políticas de la extrema derecha en la región.

Debido a lo anterior, consideramos que la CPAC representa un objeto de estudio de gran interés para comprender las nuevas formas ideológicas, geopolíticas y operativas mediante las cuales opera el neofascismo a nivel internacional en la política educativa y cómo está impulsando su estrategia de “pedagogía pública” en América Latina para promover su agenda ideológica y su batalla cultural y educativa, lo cual genera formas extremas de prácticas políticas.

Por eso, en este trabajo se analizan las intervenciones discursivas de todos los miembros que intervinieron en la última reunión de la CPAC, justamente en Argentina a finales de 2024, a través de las intervenciones grabadas de los treinta oradores y oradoras que intervinieron a lo largo de las nueve horas de duración de la CPAC Argentina 2024. Mediante al análisis de sus prácticas discursivas se avanza en la investigación sobre la conformación de una plataforma pedagógica de cambio social, concebida como eje básico de la “batalla cultural” del neofascismo a nivel mundial (Jarquín-Ramírez, 2025). Se analiza cómo dicha campaña ha logrado intervenir en el debate público en cuatro niveles: (a) anti-wokismo, (b) americanismo y patriotismo, (c) libertarianismo y (d) reorganización geopolítica. Se concluye que la discusión sobre el neofascismo a nivel global, así como las dos vetas que conforman los ejes del espectro de la extrema derecha, el libertarianismo y el conservadurismo reaccionario, requieren una lectura atenta y mucho más amplia que el simple debate político, porque es en el cambio cultural social en donde dichas fuerzas han concentrado sus esfuerzos más significativos y es ahí donde se disputa el futuro de la democracia, los derechos humanos y la ciudadanía plena.

2. Metodología

Con el fin de obtener un conocimiento “denso” del objeto de estudio se ha utilizado la metodología cualitativa, dado que el fenómeno a investigar requiere una aproximación epistémica compleja. Se ha seleccionado la aproximación de estudio de caso (Maxwell, 2013) con la finalidad de indagar de forma heurística (Stake, 2005) en torno a un “discurso en acción” del neofascismo aglutinado en la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), en su encuentro en Argentina en 2024. Su potencialidad radica en su capacidad para el conocimiento de lo particular, de lo idiosincrático, sin olvidar su contexto holístico y sus interrelaciones, así como generar hipótesis y descubrimientos y orientar la toma de decisiones (Gagnon, 2012). La idea que se pretende con este estudio de caso es abordar una visión en conjunto del fenómeno estudiado y avanzar en la comprensión de un sistema en acción en sus diversas interrelaciones con su contexto.

Se ha elegido la CPAC porque es la organización de la extrema derecha articulada con un mayor alcance geográfico, con un discurso estructurado, que aglutina a más gobiernos con este signo político y porque se articula con otras redes con las que converge como Patriots en Europa. La CPAC es crucial actualmente porque está impulsando una recomposición ideológica, una reorganización geopolítica y una re-estructuración operativa del neofascismo y de la extrema derecha en América Latina. De ahí que resulte clave analizar de cerca los discursos desplegados por parte de la organización y quienes la integran, es decir, las prácticas textuales e intertextuales que le dan forma a dicho movimiento.

Un país de particular interés es Argentina, actualmente gobernada por Javier Milei, quien después de participar en la edición de la CPAC en 2022 en México, fue aplaudido cuando abandonaba el escenario con gritos de “presidente, presidente”, mucho tiempo antes de que incluso lanzara su candidatura electoral. El país sudamericano está sufriendo actualmente un avance profundo de las narrativas conservadoras y de la puesta en práctica de las propuestas del radicalismo de mercado (Slobodian, 2024) que están transformando el aparato estatal y generando cambios sustanciales en la sociedad.

Por todo lo anterior, con el fin de entender de qué forma se construyen, cómo se transmiten y cómo se recontextualizan las narrativas que conforman su corpus ideológico, se ha desarrollado un análisis del último encuentro de la CPAC en América Latina, llevado a cabo en Buenos Aires a finales de 2024. Para ello se han analizado las intervenciones grabadas de los treinta oradores y oradoras que intervinieron a lo largo de las nueve horas de duración de la CPAC Argentina 2024. En dicho evento es posible identificar la producción de los discursos y su forma de desarrollo.

El instrumento de investigación utilizado para este estudio de caso ha sido el Análisis Político del Discurso (Rodríguez-Fernández, 2018). El “Análisis Político del Discurso” (APD), que asume componentes del Análisis de Contenido (Contreras-Islas, 2020) y del Análisis Crítico del Discurso (Van-Dijk, 2009), es una de las perspectivas epistemológicas y metodológicas que más está contribuyendo actualmente a la investigación social crítica. Este enfoque fue seleccionado por su utilidad para desvelar el discurso ideológico y político que subyace en los discursos, narrativas y puesta en escena de la ideología neofascista en la CPAC.

Las fases del proceso de análisis político del discurso (APD) aplicado han sido las siguientes:

1. Análisis: Visionado y transcripción de las intervenciones de todos los asistentes. Propuesta de hipótesis de investigación, en función de la finalidad del estudio. Esto nos ha facilitado enunciar inferencias a partir de la frecuencia, la intensidad y la relación con la cual han ido apareciendo términos reiterados de un determinado campo semántico en el conjunto de discursos orales analizados.

2. Categorización: (a) Se han extraído los conceptos claves que aparecen en las intervenciones de los conferenciantes, (b) se ha analizado el sentido de los significantes de esos conceptos claves y (c) se ha construido las redes temáticas contextuales en los que se articulan. A partir de estos tres pasos, a continuación (d) se ha podido determinar las categorías fundamentales que aparecen en las intervenciones orales, de acuerdos con esos conceptos, significantes y redes temáticas.

3. Profundización: Se han señalado las ausencias y ocultamientos que subyacen (a) a partir de la lógica interna de cada intervención y (b) comparando discursos y narrativas sobre el mismo tema de diferentes intervenciones. Con el fin de realizar deducciones y poder acceder a elementos de interés que pueden no ser evidentes o mantenerse invisibles por debajo del plano literal del texto (Contreras-Islas, 2020). También, se han contrastado determinadas contradicciones halladas en las ponencias.

4. Contextualización: (a) Analizar el locus del discurso (quién), la forma en que se desarrolla (el cómo) y las finalidades de la narrativa empleada en las intervenciones (con qué finalidad) y (b) el público a quien iban destinadas (el a quién), así como (c) sus potenciales efectos (repercusiones).

5. No obstante, se ha mantenido a lo largo de todas estas fases una constante articulación y ajuste en tres ámbitos (Buenfil, 2019): a) la dimensión teórica (referida a los enfoques ontológicos y epistemológicos): el cuerpo conceptual en el que se enmarca el análisis de caso realizado; b) los referentes empíricos (los discursos revisados); y c) las preguntas del propio equipo investigador, que dan lugar así a una construcción constante de conocimiento a partir del proceso de investigación (Rodríguez-Fernández, 2018).

El análisis político del discurso ha permitido así analizar y profundizar en los referentes discursivos clave de la CPAC desde una triple esfera (Rodríguez-Fernández, 2018): las decisiones técnicas (¿qué se plantea hacer?), las teóricas (¿por qué se adoptan esas posiciones?) y las metateóricas (¿para qué o cuál es la finalidad de las mismas?).

2.1 Muestra

El estudio de caso analizado es la reunión de la CPAC 2024 en Argentina. Este es uno de los países en el continente americano que son o han sido gobernados por integrantes de CPAC. Junto a El Salvador (Nayib Bukele), Brasil (Jair Bolsonaro) y Estados Unidos (Donald Trump), el país sudamericano se ha convertido también en lo que la extrema derecha denomina un faro de la libertad, así como un espacio atractivo para el desarrollo de inversiones debido entre otras cosas a las políticas de desmantelamiento del Estado social, a la represión a la movilización popular y a la retórica libertariana de mercados abiertos. Javier Milei, el actual presidente, ha impulsado políticas que, aunque han logrado reducir la inflación, han generado efectos como empobrecimiento, precariedad y profundización de las desigualdades (Debat, 2025; Rojas, 2024; Wallace-Wells, 2024).

La versión 2024 de la Conferencia se llevó a cabo en Buenos Aires, “la capital de la libertad de las Américas”, según Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente brasileño Jair Bolsonaro, arrestado recientemente por intentar llevar a cabo un golpe de Estado (Galarraga, 2025; Royo, 2025). En dicho encuentro se buscó re-estructurar la narrativa sobre la lucha por la libertad y contra la “amenaza colectivista” en América Latina. En el evento participaron 30 oradores de 11 países, con una presencia notable de “delegados” estadounidenses.

Entre quienes tomaron la palabra se encontraron periodistas, empresarios, políticos y militantes de la causa de la extrema derecha. Actores estratégicos en el impulso de una batalla cultural contra las izquierdas desde distintos ámbitos. También hicieron su aparición activistas de extrema derecha como Daniel Parisini, conocido como el Gordo Dan, quien unas semanas antes del evento, presentó un grupo llamado “Las Fuerzas del Cielo” cuyos integrantes afirmaban: “Queremos ser el brazo armado de Javier Milei” (Batagelj, 2024) aludiendo a su capacidad para utilizar la tecnología digital a favor del presidente libertariano, al son de gritos de batalla como “Dios”, “Propiedad”, “Libertad”, “Vida”, “Patria” y “Familia”.

El evento contó con la presencia de comitivas de más de 20 países, lo cual fue geopolíticamente estratégico, en un momento desde el cual ya se construía la agenda que se disputa en estas semanas en los edificios oficiales y en las calles en Argentina.

La presencia de oradores masculinos blancos fue abismal (80 %). Como suele ocurrir en las reuniones de dicha organización, el liderazgo suele recaer en varones blancos que además cumplen con el canon de la masculinidad conocida como “hegemónica”. Un complemento sustancial en la lucha contra el wokismo internacional.

La muestra analizada son las intervenciones grabadas de los treinta oradores y oradoras que intervinieron a lo largo de las nueve horas de duración de la CPAC Argentina 2024, cuya fuente se puede consultar1 y cuya relación se presenta en la siguiente Tabla donde se nombran los conferenciantes por orden de intervención:

Tabla 1. Listado de personas oradoras en la CPAC Argentina 2024

Nombre

País

Organización

Orden de intervención

Matt Schlapp

Estados Unidos

CPAC

1

Mercedes Schlapp

Estados Unidos

CPAC

2

Lara Trump

Estados Unidos

Vicepresidenta Comité Republicano

3

Soledad Cedro

Argentina

CPAC

4

Steve Bannon

Estados Unidos

Exasesor Trump

5

Jair Bolsonaro

Brasil

Expresidente

6

Santiago Abascal

España

Presidente partido Vox

7

Agustín Laje

Argentina

Director Fundación Faro

8

Blogarka Illes

Hungría

Miembro Asamblea Nacional

9

Vajk Farkas

Hungría

CPAC

10

Patricia Bullrich

Argentina

Ministra de Seguridad

11

Ben Shapiro

Estados Unidos

The Daily Wire

12

Kari Lake

Estados Unidos

Partido Republicano

13

Branko Marinkovic

Uruguay

Expresidente Comité Cívico Sta Cruz

14

Pablo Viana

Uruguay

Diputado Partido Nacional

15

Rafael López Aliaga

Perú

Partido Revolución Popular

16

Eduardo Verástegui

México

Actor y activista político mexicano

17

Fernando Sánchez Ossa

Chile

Partido Republicano

18

Maria Corina Machado

Venezuela

Opositora venezolana

19

Ron Paul

Estados Unidos

Movimiento Libertariano USA

20

Javier Negre

España

Grupo EDA

21

Mariano Pérez

Argentina

Youtuber: canal “Break Point”

22

Ricardo Salinas Pliego

México

Grupo Salinas

23

Agustín Romo

Argentina

La Libertad Avanza

24

Daniel Parisini

Argentina

“Las fuerzas del cielo”

25

Santiago Santurio

Argentina

La Libertad Avanza

26

Nahuel Sotelo

Argentina

Secretario de Culto y Civilización

27

Luis “toto” Caputo

Argentina

Ministro de Economía

28

Eduardo Bolsonaro

Brasil

Exdiputado hijo Jair Bolsonaro

29

Javier Milei

Argentina

Presidente

30

Nota: Elaboración propia.

3. Resultados

El concepto de “pedagogía pública” ha sido discutido en años recientes a raíz del mayor interés por parte de académicos y académicas respecto a los procesos de aprendizaje y educación que se desarrollan fuera de los espacios escolares formales (Sandlin et al., 2010). Estos espacios son lugares de formación donde quienes los integran construyen también percepciones, referencias, ideas y nociones generales respecto a cómo estar y ser en el mundo, marcos de interpretación respecto a lo que ocurre en el mundo, así como predisposiciones para la acción social y política.

Consideramos que dicho concepto resulta de gran utilidad para construir un análisis sistemático respecto a una dimensión fundamental del desarrollo de la extrema derecha contemporánea: la re-educación y la batalla cultural de las ideas, como suelen denominarla. Para el neofascismo, la disputa por el ‘sentido común’ es fundamental. Desde una perspectiva gramsciana, la hegemonía no se reduce al dominio coercitivo de una clase o grupo social, sino que designa la capacidad de articular dirección moral, intelectual y cultural sobre el conjunto de la sociedad, construyendo consenso en torno a un determinado proyecto histórico. Para Gramsci (1971), la hegemonía se ejerce fundamentalmente en la sociedad civil, a través de instituciones, prácticas y discursos –entre ellas la escuela– que naturalizan un orden social específico y lo convierten en “sentido común”. Esta noción ha sido reelaborada por Laclau y Mouffe (1985), quienes desplazan el análisis desde una lógica de clase hacia una concepción discursiva y contingente de la hegemonía, entendida como el resultado siempre inestable de procesos de articulación que fijan temporalmente significados y relaciones sociales. En su enfoque, la hegemonía se construye mediante la producción de cadenas de equivalencia entre demandas diversas y la centralidad de significantes vacíos –como “libertad” o “pueblo”– capaces de condensar proyectos políticos heterogéneos, lo que permite analizar las disputas contemporáneas no como expresiones necesarias de estructuras predefinidas, sino como luchas abiertas por la definición del sentido común y de los límites de lo pensable en el espacio democrático.

Esto no es algo realmente nuevo. En tiempos de Reagan, el neoconservadurismo lanzó una “guerra de las ideas” que encontró en think tanks, como Heritage, la punta de lanza para impulsar ideas de privatización y control social. Esta “derecha gramsciana”, como la denominó George (1997) intentaba impulsar un discurso ideológico y una agenda política por medio de su participación en el debate público. Las ideas eran armas y las palabras, eran una forma de acción, a decir del expresidente estadounidense. No obstante, esa “guerra de las ideas” ha sufrido algunos cambios, se ha refinado y se ha consolidado como un bloque ideológico, denominado ahora “batalla cultural”, y con nuevos instrumentos como las redes sociales que les permiten multiplicar y viralizar su difusión.

Esta “batalla cultural” se lleva a cabo no únicamente a través de la construcción de un proyecto educativo de cambio en los sistemas educativos que se plantea a nivel internacional, con particular claridad en el contexto europeo (Díez-Gutiérrez y Jarquín-Ramírez, 2025) en el cual se ha construido una agenda educativa común fundada en la xenofobia, el asimilacionismo, el control ideológico sobre las escuelas (pin parental) y la privatización, sino que también se extiende hacia otros espacios de la sociedad en donde pueden construirse nuevos significados y sentidos, en un proceso pedagógicamente “re-educativo”, y dar forma a estrategias y agendas políticas afines a su ideología. Para el neofascismo, los encuentros de CPAC son espacios fundamentales en este sentido.

En última instancia, la CPAC plantea tener como objetivo avanzar la libertad, proteger a las familias, y vencer el comunismo en Estados Unidos, América Latina y el mundo (CPAC, 2024).

Es posible encontrar un conjunto de categorías clave de análisis que aluden a distintos aspectos de construcción de la operación política de la extrema derecha articulada en la CPAC, a partir de las intervenciones de los oradores en la CPAC Argentina 2024.

3.1 Anti-Wokismo

Para la extrema derecha, la caída del Muro de Berlín y la implosión de la URSS no significó el fin del comunismo, sino un parteaguas en su historia. Tal como explica Milei en su intervención en la CPAC (2024), los zurdos “avanzaron sobre un terreno virgen porque [ante al “fin de la historia”] ellos avanzaron sin ningún problema, se metieron en las universidades, en medios de comunicación, en la cultura, y como no tenían rival, ganaron la batalla cultural”. Para quienes integran la CPAC, el término del comunismo como un régimen político en la URSS lo que significó realmente fue el trasvase del comunismo al plano de la cultura, su reconversión en el actual “marxismo cultural” (Márquez y Laje, 2016), que es la base teórica del wokismo, pese a que algunos de los autores fundamentales de lo que podría denominarse “wokismo” tienen poco que ver con el comunismo, como Michel Foucault.

La lucha contra la ideología woke es un elemento central del neofascismo contemporáneo. Para los líderes y también votantes de dichas formaciones, el wokismo representa una amenaza a un conjunto de instituciones centrales en el desarrollo de la vida en “civilización”. Para Santiago Abascal: “la agenda de género está corrompiendo hasta la biología”. Además, agrega:

la destrucción de la familia y con todo de ello decimos no al adoctrinamiento ideológico en las escuelas y muy especialmente decimos no a la corrupción de los menores en las aulas de los niños a los que los activistas están destruyendo su inocencia decimos no a esos que entran en los colegios a corromper a los niños a sexualizar les y hablarles de cosas que los niños aún no deben conocer no son pocas cosas a las que nos oponemos y nos oponemos con toda la fuerza de nuestra alma y de nuestro corazón la batalla frente a todo ello el intento de defendernos esas ideologías perversas y pervertidas.

Esta preocupación es compartida también por Fernando Sánchez quien critica que el Ministerio de Desarrollo Social chileno se dedica a “financiar la ideología de género”. Estas denominadas “políticas woke” promueven una “oscuridad intelectual”, según Blogarka Illes, ponente húngaro en la CPAC.

Debido a lo anterior, un producto de la agenda woke es atentar contra la libertad al obligar a los individuos a actuar de una u otra forma. En palabras de Salinas Pliego, haciendo referencia a una persona transgénero: “si el señor se quiere vestir de mujer y dice que es mujer a mí me vale pito pero que no me hagan respetar su fantasía”. La “agenda woke” representa, para los intervinientes en la CPAC, un atentado contra la libertad porque construye esquemas colectivos respecto a lo que es lo correcto o lo respetable, y se conforma como un sistema de opresión a la libertad de expresión, que, en el caso de la extrema derecha, suele mantenerse indiferente a consideraciones de derechos humanos o la dignidad de las personas.

No obstante, la lucha de todo el neofascismo contra el wokismo constituye mucho más que una batalla cultural, dedicada exclusivamente al acto de disputar los significados en la sociedad, o una política electoral para aglutinar votantes en torno a una agenda conservadora. La cruzada contra la agenda woke es y debe ser una política de Estado. Por ejemplo, en Argentina, Javier Milei creó la Secretaría de Culto y Civilización, la cual, según Nahuel Sotelo, su titular, es “la única Secretaría del mundo para combatir la agenda 2030 y las ideas de la izquierda wok en el ámbito internacional”. Una política que se ha articulado con la apuesta de Donald Trump de hacer que Estados Unidos “deje de ser woke” mediante políticas públicas contra la diversidad, inclusión y la migración.

3.2 Americanismo y patriotismo

Otra de las claves sobresalientes de la CPAC en Argentina fue la puesta en escena de una supuesta cercanía profunda entre la cultura argentina y la estadounidense.

El evento se realizó de una forma similar a como podría ser una cumbre de CEOs global. Con una estética particularmente americanizada, con música de influencia estadounidense y una forma de presentación que recuerdan a cualquier reality show producido en Estados Unidos. Además, el escenario, la construcción discursiva y la interacción con el público generaba una imagen de estar en una especie de reunión o encuentro “de una gran familia” (como lo denominó Kari Lake para referirse a la organización), con mucho menos ceremonia política, discusión conceptual o análisis intelectual que los habituales encuentros de izquierdas. Parecía tratarse más bien de una reunión para crear un sentimiento de grupo, de pertenencia, con eslóganes que apelaban a la emoción, con mantras que se repetían y que generaban exaltación y adhesión, con interacciones con el público con el que se buscaba complicidad, ironías y risas fáciles, señalamientos de enemigos compartidos y todo un lenguaje belicista de campaña que incitaba a la acción y el compromiso con una causa que, según ellos, apoya Dios y la Libertad, términos constantemente repetidos.

Un elemento recurrente también en otras reuniones regionales en las cuales queda de manifiesto la profunda influencia de Estados Unidos -en particular del trumpismo- respecto a la agenda geopolítica de la extrema derecha. Esta supuesta cercanía con la cultura estadounidense se construye en gran medida a partir del nexo latino en Miami, donde tradicionalmente se han organizado enclaves contra la revolución cubana, el chavismo venezolano y en general, de forma posterior, contra los progresismos latinoamericanos. De hecho, el evento de la CPAC (2024) se inició con la entonación del himno estadounidense en suelo argentino.

El patriotismo (y patrioterismo) son elementos muy presentes en las plataformas políticas de la extrema derecha (Díez-Gutiérrez, 2022). Pero, sorprendentemente lo que se busca es construir una noción común de patriotismo asociado y subordinado colonialmente a la cultura estadounidense, admirada y reverenciada por el neofascismo, una clara contradicción, aunque ellos no parecen verlo dada la historia de subordinación estructural de la economía y los intereses oligárquicos respecto a Estados Unidos. Lara Trump afirmó “no somos radicales, somos patriotas”, poniendo de manifiesto el intento por construir una cultura política común, cuya identidad nacional sin embargo se vincula al trumpismo norteamericano.

3.3 Libertarianismo

Un rasgo específico de la extrema derecha contemporánea es la recuperación de la retórica del libertarianismo, tradición intelectual derivada de la intersección entre las formulaciones de la Escuela Austriaca de Economía, el Objetivismo y otras expresiones de individualismo capitalista, principalmente asentadas en Estados Unidos. Estos planteamientos han resultado de gran utilidad para el cuerpo teórico de las plataformas neofascistas especialmente en cuestiones relativas al problema de los impuestos. Para la tradición libertariana, los impuestos son un robo. Y cualquier servicio público, financiado con impuestos, significa por ende un robo también.

Lo anterior fue recuperado por Lara Trump, para quien los políticos demócratas en Estados Unidos prometen cosas gratis como educación, universidad, vivienda, “pero sabemos la verdad, alguien debe ganárselo”. Eso es “robarle al compatriota en vez de construir para compartir riqueza en la sociedad”. La nueva fórmula de la derecha: libertad y patriotismo (Lara Trump).

Como explica Soledad Cedro, libertad es “el concepto fundamental de CPAC”. Término que se utilizaba, en la reunión en Argentina, por todos los oradores, fueran argentinos, brasileños, húngaros, estadounidenses, etc. En prácticamente todas las participaciones, los expositores hablaron de la libertad. De la amenaza que para ella representaba la izquierda en cualquier de sus acepciones (comunismo, socialismo) que consideran “ladrona y asesina” (m. 5:02:38), como repetía Rafael López Aliaga, alcalde de Lima (Perú), así como el papel que CPAC tenía en la defensa de esa libertad.

Sin desarrollar un análisis complejo al interior de la organización, que sea compartido en el debate público, la CPAC (2024) ha logrado concentrar en el concepto de libertad una gran cantidad de demandas y principios específicos, relativos a políticas de identidad, diversidad, política económica, política social, etc.

3.4 Reorganización geopolítica

Como se ha mencionado anteriormente, el evento se inicia con el himno de Estados Unidos, flameando la bandera estadounidense al fondo del escenario, junto al himno y la bandera de Argentina. Los asistentes de CPAC reconocen “el liderazgo de Estados Unidos” y en concreto de Trump, como dijo Fernando Sánchez.

Lo anterior queda de manifiesto cuando, justamente antes de la intervención final, a cargo de Javier Milei, es posible ver en la pantalla del escenario una imagen que dice “CPAC. MAKE THE WORLD GREAT AGAIN”, en el cual pueden verse cómo se despliegan flechas en forma de arco (minuto 8:16:16) que, saliendo de Estados Unidos, llegan a Argentina y Australia, respectivamente.

Tres gritos de “¡Viva!” se llevaron a cabo al inaugurar el evento: Viva Estados Unidos, Viva Israel, Viva América Latina. De facto, hay una aceptación de los intereses geopolíticos en la región, la cual converge contradictoriamente con un llamado a la lucha por la “soberanía nacional”. Este reconocimiento de protagonismo en la política regional hacia Estados Unidos se muestra también en aspectos culturales clave. Uno de ellos es la profundización de la lógica colonial en el uso del inglés.

Este modelo de “patriotismo” subordinado a Estados Unidos propone una lucha por la libertad y una visión de prosperidad común entre Estados Unidos y los demás pueblos del mundo, frente a un enemigo común: la amenaza de la izquierda, que al mismo tiempo se la califica despectivamente como globalista, comunista, marxista. En esta lucha, Argentina ocupa ahora un lugar estratégico.

Soledad Cedro considera que, ante la situación en Brasil: “ahora el destino de Sudamérica está en las manos de Milei y los patriotas de Argentina”. Y Argentina “es el mundo que está defendiendo ese cáncer que es el socialismo y las ideas de izquierda empobrecedoras en toda la región” (minuto 1:30:50). A ello se suma Eduardo Verástegui, para quien “las fuerzas del cielo soplan a nuestro favor y las fuerzas del cielo están en Argentina”. Argentina, anfitriona de la CPAC 2024, se ha convertido en un polo de expansión de la extrema derecha, que recibe con frecuencia a liderazgos de esas redes de operación, como Santiago Abascal, el líder del partido de extrema derecha VOX en España, que se desplazaba a Argentina por tercera vez en el mismo año.

Por otro lado, hay un elemento interesante que es necesario subrayar, y es la posición de la CPAC y del gobierno argentino en particular, en torno a la política de Israel. Existe una agenda geopolítica pro-israelí del gobierno de Javier Milei y en general de las plataformas políticas adscritas a CPAC, que tratan de presentar y justificar con estrategias mediáticas, comunicativas, pedagógicas, simbólicas y políticas. Javier Milei viajó a Israel e incluso lloró en el Muro de las Lamentaciones. El vínculo del presidente con Israel, sin embargo, no se ha desarrollado como efecto de su dirección política en ese país, sino parece ser producto de un interés personal. En 2021, declaró: “aspiro a ser el primer presidente judío de la historia argentina”, una posición que no ha descartado, convertirse al judaísmo (Teruggi, 2024). En su intervención en CPAC, incluso, recupera un fragmento de la Parashá Vayetzei2.

3.5 Re-educar al mundo

La extrema derecha pretende re-educar al mundo. Y para poder llevar a cabo este plan, es necesario luchar por la libertad contra “los zurdos de mierda”, según Ricardo Salinas Pliego (min. 6:51:58). Para ello, quienes se integran a CPAC consideran necesario superar los límites políticos que han adoptado los partidos de derecha tradicional en la región, una derecha que, según el neofascismo, no rompe con el marco impuesto por el globalismo o el socialismo. En el caso de México, una derecha “tibia y cobarde”. Existe una apuesta por radicalizar a la derecha y normalizar dicho procedimiento, en palabras de Pablo Viana, Diputado de Uruguay: “que hay que combatir la estúpida falacia del centro político que siempre y en todo lugar ha sido subsidiario al marxismo y que ha frustrado grandes oportunidades para el progreso de los países” (min. 5:26:15).

Superar la “falacia del centro político” significa aceptar que la cruzada contra el izquierdismo y la cultural woke es esencialmente, una guerra. Se trata de una “guerra” contra el comunismo, el marxismo, el globalismo… “si alguien se interpone entre ustedes, y sus hijos y su familia y la vida que Dios nos ha dado, CPAC estará con ustedes para luchar codo a codo, esa es nuestra promesa”, asegura Matt Schlapp, presidente de CPAC (min. 1:03:10). Es, incluso, una especie de “guerra de liberación” contra la “opresión colectivista totalitaria marxista; por fin son las ideas de la libertad valores y principios que se remontan a la propia existencia humana”, como afirma Branko Marinkovic.

Esta guerra de re-educación del pueblo lleva implícita también una dimensión espiritual. Como afirma Verástegui: es un “combate espiritual, esencialmente una batalla espiritual. Es una batalla que se libra entre el bien y el mal”. Para Salinas Pliego, la batalla va por el mismo camino: “hay que ponerle nombre al mal, la clave del mal es la igualdad y el subyacente que viene ahí es la envidia”. A lo anterior, Abascal agrega: “la batalla ya está ganada; la batalla va a ser muy larga; los enemigos son muy poderosos y los enemigos están instalados en los organismos supranacionales también muy poderosos que están tomados por los malos; organizaciones supranacionales tomadas por alianzas sorprendentes; la alianza del socialismo con algunas multinacionales; la alianza islam comunista, islam izquierdista”.

En esta batalla resultan de gran importancia las redes sociales, un espacio en el cual el neofascismo ha desplegado una batalla cultural sin precedentes. Lara Trump considera que Musk convirtió a Twitter (ahora X) “en una verdadera plataforma de libre expresión”. Por ello, Abascal llama a defender “la libertad de expresión en las redes con las que quieren acabar”. Los celulares, considerados un arma pedagógica, y las redes utilizadas como terreno de batalla cultural y educativa, son terreno abonado para difundir la “buena nueva” entre los jóvenes, a pesar de que esté demostrado que buena parte de los mensajes que trasladan son fake news y campañas de odio (Díez-Gutiérrez et al., 2022; Nemer, 2023).

Sin embargo, no es únicamente en el mundo digital donde es necesario ampliar la libertad de opinión para combatir cultural y políticamente. Su “libertad de expresión” debe ser ejercida en todas partes, sin importar que atente contra la dignidad, los derechos humanos e incluso el porvenir de la humanidad misma y la vida en el planeta. Abascal afirma, por ejemplo, que la agenda 2030 y el pacto Verde Europeo “es cómo arruinarnos, cómo volver a la edad de piedra, cómo destruir nuestra agricultura y nuestra industria”, además, condena, según él, al “fanatismo climático”. Lo que antes podría comprenderse como una intervención negacionista, para el neofascismo significa una irrupción valiente, digna de un freedom fighter. En palabras de Agustín Laje, que intervino por videoconferencia, “hay que tener los huevos muy muy pesados, como lo que tiene el presidente Javier Milei, para haber ido a Naciones Unidas a enfrentarse a los liberticidas de la agenda 2030”. En última instancia, los derechos humanos no son un elemento necesariamente importante. Según Fernando Sánchez: el Instituto de Derechos Humanos es un “órgano de persecución de nuestras policías y Fuerzas Armadas”. Cosmovisión toda ella, como vemos, que construye un relato que va formando y educando en una destrucción calculada de los órganos e instancias públicas que tradicionalmente garantizan derechos fundamentales. Es así como van desgastando la democracia desde dentro de la democracia.

4. Discusión y conclusiones

El encuentro en Argentina, como en general los encuentros regionales de las organizaciones globales de extrema derecha, tienen la función de consolidar una recontextualización de las políticas regresivas impulsadas en el ámbito internacional, a partir de las condiciones culturales y sociales, así como de la correlación política de fuerzas en un país determinado. Así, fue posible ver cómo el discurso que permea en CPAC se aterrizaba en la realidad argentina por parte de los distintos oradores, aunque también es posible observar cómo la producción local de conocimiento y banderas políticas se construyó en un esquema bottom to the top (de lo local a lo global).

La extrema derecha aglutinada en la CPAC está impulsando una batalla pedagógica, cultural y política que habilita la irrupción de un conjunto de fenómenos extremistas que pueden conducir a una situación política preocupante, especialmente entre la juventud. El marco de intervención del neofascismo ha dado pie a que narrativas surgidas de la manosfera3 se legitimen socialmente, a que agendas ultraconservadoras se conviertan en política pública, y a que el impulso a la “valorización sin fin”, incluso cuando pone en peligro el trabajo vivo y la naturaleza, se mantenga pese a la catástrofe ecológica que puede generar. Además, en su apuesta por radicalizar y polarizar la discusión pública, ha optado por rescatar símbolos previamente vetados del espacio público, como el saludo nazi -o una versión muy cercana a él- que Steve Bannon, Eduardo Verástegui y Elon Musk realizaron en encuentros previos de CPAC.

En suma, lo que es posible ver es que el neofascismo en América Latina está llevando a cabo dos operaciones de “re-educación” social y colectiva simultáneas. Por un lado, impulsar una usurpación de significados (Ramos, 2025) mediante la cual busca re-construir el sentido común colectivo y re-significar nociones como “libertad” o “justicia social” desde su enfoque ideológico. El problema se complejiza más cuando consideramos que el neofascismo no ha logrado únicamente transformar el significado de nociones clave utilizadas habitualmente por los movimientos de izquierdas, progresistas o revolucionarios. Sino que ha logrado hacer de ellos auténticos gritos de batalla, en un sentido radicalmente opuesto al significado que tenían inicialmente. El mayor ejemplo, es el de ‘libertad’, repetido al unísono como un mantra de combate durante la Conferencia en Argentina, pero también presente en cada intervención pública tanto de la CPAC como de otras plataformas político-partidistas de extrema derecha, como Patriots en Europa, que exhiben términos en forma de dicotomías populistas como “libertad o comunismo” que dibujan como opuestas y que llegan al público joven, que se forma y se “educa” en esta lógica.

Además, mantiene una campaña para forzar una ventana de Overton (Bobric, 2021) con la cual, entre otras cosas, intenta convertir en “sentido común”, en el seno de la sociedad, ideas, lemas, temas y propuestas, algunas de las cuales serían impensables en otro tiempo. Lo hace combinando estrategias pedagógicas, comunicativas y psicológicas que llegan e inundan la percepción de la población joven.

Es decir, la pedagogía pública que el neofascismo desarrolla se muestra en los elementos anteriormente analizados en la conferencia de la CPAC Argentina de 2024: a) Reivindicar los intereses de Estados Unidos en la región, revestidos con un discurso patriótico “soberanista” que encubre lógicas coloniales (el discurso imperial); b) el impulso a una teología patríótica de mercado mediante la cual se busca no solo legitimar el orden desigual del capital, sino tomarlo como ejemplo de lo que es “la buena vida” (el discurso neoliberal); c) el impulso a una batalla cultural contra lo que denominan wokismo, que no es sino una “cruzada” contra los derechos sociales, el reconocimiento de la diversidad y los derechos humanos (el discurso antiwoke) y d) radicalizar la apuesta política de la extrema derecha por medio de la promoción de un discurso que habilita extremismos conservadores (el discurso “antisistema” que tanto atrae a los jóvenes en las aulas). Todo ello está atravesando también los muros de los centros educativos y está siendo asimilado por el alumnado que lo manifiesta en las dinámicas de confrontación con el profesorado en las clases.

Pese a que, para ellos, luchar contra la izquierda es una gran gesta, son conscientes de que, como cita Milei, aludiendo al libro bíblico de Macabeos: “Las fuerzas en la batalla no dependen de la cantidad de soldados, sino de las fuerzas que vienen del cielo”.

Así, el extremismo retórico ha llegado a tal grado que Agustín Laje, uno de los principales intelectuales del actual presidente de Argentina, ha terminado por señalar como “enemigos” a esos zurdos, con todas las implicaciones tanto epistemológicas como ideológicas, sociales, pedagógicas y políticas que conlleva tal calificativo. Además, ha afirmado que “celebramos a la policía, los felicitamos, cada balazo bien puesto en cada zurdo ha sido para todos nosotros un momento de regocijo, cada imagen de cada zurdo lloriqueando por el gas pimienta en su cara ha sido para nosotros un momento muy placentero de ver, ha sido un momento donde nos ponemos de pie y aplaudimos”. No olvidemos, ante estas palabras, que el lenguaje es el horizonte del ser, el horizonte sobre el que se construye la comprensión y la interpretación del mundo y que nombrar la realidad impacta performativamente en cómo se configura. Como dice el famoso periodista Kapuściński (2002) las guerras siempre empiezan mucho antes de que se oiga el primer disparo, comienzan con un cambio del lenguaje en los medios. Es la guerra cultural del neofascismo que designa como “enemigo” a eliminar a quien no piensa como ella con un discurso performativo que tiene consecuencias en la realidad.

Concluimos que la discusión sobre la pedagogía pública del neofascismo a nivel global, así como las dos vetas que conforman los ejes del espectro ideológico de la extrema derecha, el libertarianismo y el conservadurismo reaccionario, requieren una lectura política atenta y mucho más amplia que la simple disputa electoral, porque es en el cambio cultural y educativo social en donde dichas fuerzas han concentrado sus esfuerzos más significativos. Esta estrategia del neofascismo dista de esa caricatura que algunos sectores de la izquierda han construido sobre él, fundada esencialmente en plantear que “su único lenguaje es el odio” o que, en general, se trata de personas incompetentes o incapaces. Esa pereza intelectual de izquierdas ha permitido que dichos grupos avancen, aprendan de las propias izquierdas, expropien sus conceptos, aprovechen sus estrategias pedagógicas y comunicativas, y ahora, crezcan políticamente, electoralmente, y lo que es más importante, se consoliden en el plano de la cultura y el “sentido común”. Y en este proceso, la CPAC ha resultado ser un actor crucial.

Solo desde el conocimiento, el análisis y la comprensión del actual auge del neofascismo en el terreno educativo también, de su batalla pedagógica cultural por el imaginario colectivo de las actuales y futuras generaciones, podremos sentar las bases para disputarles el terreno y el espacio que están consiguiendo en las aulas y entre los jóvenes. No podremos avanzar hacia la democracia, los derechos humanos y la ciudadanía plena si no hacemos los “deberes”. Y uno de los más importantes que tenemos ahora es entender los mecanismos de “seducción pedagógica” que está utilizando el neofascismo para impulsar una sociedad a su imagen y semejanza. Un antídoto esencial frente a la desafección hacia la democracia y el avance de la extrema derecha (un 25% de jóvenes entre 18 y 24 años en España piensa votar a VOX, según la encuesta del CIS y Sigma Dos de octubre de 2025, y sigue creciendo su estimación de voto) es la educación. Pero una educación que vaya más allá de la escuela y sea una “pedagogía pública” en la que toda la tribu se involucre para educar y socializar a uno solo de sus miembros en la construcción de una cultura política radicalmente democrática y en la formación de ciudadanía con pensamiento crítico y compromiso cívico.

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  1. 1 Se puede consultar en https://www.youtube.com/live/7lFSBW6nQ7U

  2. 2 Es la séptima porción semanal de la Torá (פָּרָשָׁה, parashá) del ciclo anual judío de lectura de la Torá. Génesis 28:10–32:3.

  3. 3 La manosfera es una red de webs, blogs y foros online, asociados políticamente con la extrema derecha y la altright, que promueven la masculinidad tradicional agresiva, la hostilidad hacia las mujeres o misoginia, y una fuerte oposición al feminismo, donde se mueven y expresan incels, MGTOW (Men Going Their Own Way), hombres agraviados y toda una amplia gama de personas y colectivos que se refuerzan entre sí contra lo que denominan “ideología de género”.

Cómo citar en APA:

Díez-Gutiérrez, E.-J. y Jarquín-Ramírez, M.-R. (2026). Comprender la “batalla pedagógica cultural” de la extrema derecha para disputar el futuro de la democracia. Revista Iberoamericana de Educación, 100(1), 15-31. https://doi.org/10.35362/rie10017164