La Revista Iberoamericana de Educación es una publicación editada por la OEI 

 ISSN: 1681-5653

Está en: OEI - Revista Iberoamericana de Educación - Experiencias e Innovaciones

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  Experiencias e Innovaciones (E+I)

Las Cooperativas de Educación una opción de participación en la política pública
Carlos G. Brenes Castillo
Presidente del Consejo de Administración COOPEJOVO. RL.
25-02-04

Descripción del proceso.

La sociedad costarricense ha fijado como precepto desde hace más de 130 años el procurar una educación gratuita, obligatoria y costeada por el estado como eje central de su desarrollo y de potenciar en los costarricenses sus capacidades de crecimiento y desarrollo.

A finales de los 40s, se toma una decisión histórica de tremenda trascendencia al eliminar el ejército y dedicar los recursos a las áreas de mayor impacto social como educación, salud, vivienda, comunicaciones, etc.

Durante años el estado costarricense pudo no solo aumentar sus capacidades, medios, recursos e infraestructura para atender este precepto sino que aumento la calidad de sus servicios y tanto la escuela primaria y secundaria, como la educación universitaria jugaron un papel determinante en los avances en desarrollo humano y social alcanzados en la reducción de las brechas sociales y en procurar espacios de interacción y homogenización de clases sociales como parte del modelo de democracia existente.

La década pasada coloca a nuestra sociedad frente a grandes cambios y transformaciones, por un lado los procesos de ajuste estructural y reducción del estado, la dinámica demográfica que muestra un crecimiento acelerado de la población, la presión por una redefinición de los parámetros de calidad de la educación y la perdida de poder adquisitivo.

Es un hecho sociológico que, efectivamente, la educación en la sociedad costarricense ha jugado como factor determinante en los procesos de movilización social y es claro también que la expansión y cobertura de la educación primaria y secundaria a lo largo del territorio nacional ha permitido favorecer a varias generaciones.

El fenómeno más reciente es que asistimos, en los últimos años, a un alto deterioro de la educación y muy en especial de la educación primaria y muy fuertemente de la educación secundaria, al grado de que el informe del estado de la nación indica sobre "El reto nacional de superación de la pobreza" que, atender el problema de la baja cobertura de la educación secundaria es, sin lugar a dudas, una forma de atender a largo plazo un problema estructural, que explica entre otros, la persistencia de la pobreza en el país.

En la ciudad de Cartago a finales de la década de los 80 este fenómeno comenzó a reventar en términos de falta de cupo en los colegios oficiales, que no daban abasto con la demanda estudiantil, y por otro lado la incapacidad estatal de continuar abriendo nuevos colegios dadas la crisis fiscal y las restricciones para ampliar el estado y su sector publico.

Comienzan a emerger escuelas y colegios privados que "aprovechan" la necesidad emergente para establecerse y funcionar. El tema es que este modelo comienza también a plantearse, no solo ofrecer la oferta limitada de la educación publica sino trascenderla, en especial alrededor de dos bastiones, la enseñanza "bilingüe" y la enseñanza de la "computación", que buscan preparar a los jóvenes, y quizás a los jóvenes con mayores ventajas económicas y culturales, para los cambios que acechan nuestro desarrollo. Sin duda el modelo privado ve en esto un claro y altamente rentable negocio, en el marco de la gestión privada de un servicio público.

En este panorama surge en Cartago un colegio de secundaria, el Colegio Jorge Volio Jiménez, apadrinado por una fundación humanista, la fundación José de San Martín, que diseña una propuesta de educación secundaria alternativa, atractiva, de alta calidad académica, que forjara un estudiante con alto espíritu científico y critico.

La propia dinámica del proceso fue involucrando activamente a los padres y madres en la gestación y construcción del mismo y los coloca ante el disyuntiva de afirmarse como una alternativa de colegio público, lo cual requería del debido reconocimiento y padrinazgo político, o desarrollarse como un modelo privado, clásicamente hablando.

Lo interesante es que en ese momento emerge como alternativa un modelo de gestión empresarial basado en el modelo cooperativo, centrado en los padres y madres de familia, donde el soporte de económico se fuese desarrollando en el marco cooperativo, y el desarrollo académico fuera basado en el modelo y requisitos del colegio publico pero enriquecido y fortalecido con la formas de gestionar una propuestas innovadora y alternativa.

El modelo cooperativo de servicios educativos, donde el proyecto central es el colegio de secundaria, se ha venido desarrollando y ya alcanza 10 años el colegio y 8 años la cooperativa, con instalaciones adecuadas, en terrenos del colegio universitario de Cartago, bajo convenio de usufructo, una estabilidad financiera importante que permite reinvertir los recursos en el fortalecimiento programático y de infraestructura.

Hoy día se ha revisado críticamente el modelo educativo y pedagógico, se ha iniciado un fortalecimiento en los docentes, y en los programas, de la interdisciplinariedad, del enfoque cooperativo, en especial en cultivar formas de aprendizaje cooperativas y de cultivar la cultura cooperativa en los estudiantes, que en su bagaje sean portadores de aportar formas de gestión empresarial cooperativa, desde la diversidad de profesiones y oficios en los que les toque desempeñarse en el futuro.

En síntesis el surgimiento y consolidación de una cooperativa de padres y madres de familia que son dueñas del colegio, donde cada padre o madre que matricule un hijo o hija en el colegio tiene la opción de ser miembro de la cooperativa y participar activamente en la gestión administrativa, académica y política del modelo.

Hoy cuenta con 400 asociados, (47% mujeres), más de 350 estudiantes y se han graduado 4 generaciones estando el 100% de ellas en las universidades o habiéndose graduado.

Tres características importantes, que son parte de la identidad, por un lado, la ausencia de examen de admisión, lo que lo diferencia de la mayor parte de los privados que por esta vía descreman la calidad del ingreso a 7º año, un fuerte programa de cultivo y estímulo de actividades artísticas y culturales y una propuesta de acompañamiento especial para estudiantes con adecuación curricular.


1. Los procesos de movilización de capital social.

El hecho de que cerca de 400 personas, mujeres y hombres, estén involucrados en la gestión empresarial de un colegio de secundaria, bajo un modelo de colaboración y trabajo voluntario, expresa, siguiendo a Pérez Salgado y B Klisberg, una forma de participación ciudadana en la gestión publica de la educación y representa el embrión de una forma de movilización y de intervenir efectivamente en la gestión de las políticas publicas.

Este modelo embrionario en Costa Rica, es en otros países de un peso altamente significativo en la educación, como es el caso de España.

Embrionario porque concretiza la gestación de un estado deseable adaptado a la realidad actual y con capacidad de negociación y regulación.

Es también otro ejemplo de lo planteado por V. Gálvez, en el sentido de fenómenos importantes de gestión ciudadana que ocurre antes de la conciencia plena del mismo, y ejemplifica la posición de aceptación y colaboración de los actores, pero dando un tremendo salto cualitativo al dejar de ser clientes o beneficiarios para asumirse como actores protagonistas, como socios gestores.

Es un paso de colaboración y contribución ciudadana en forma sistemática, organizada, activa, voluntaria y sin fines de lucro, tendiente a contribuir con el estado en la tarea de brindar educación secundaria.

Sabemos que en muchas comunidades y distritos las escuelas publicas operan con grandes dificultades y carencias y que las condiciones académicas de sus profesores tienden a ser restringidas y poco aprovechadas, pero cuentan con el enorme potencial de los padres y madres de familia que podrían asumir un rol mas determinante en la gestión como socios y gestores.

El hecho de que, en el marco de COOPEJOVO, sea desde la asamblea de asociados y desde los comités y consejo de administración, donde se perfila y define el modelo educativo y pedagógico, desde donde se gestionan los mecanismos y recursos técnico logísticos y donde se cultiva un enfoque de formación ciudadana, hace que a la luz de la teoría asistamos a un modelo que en la escalera de la participación, planteada por S. Anstein, ocupa los tres niveles mas altos de asociación, poder delegado y control ciudadano.

El tema desafiante en el crecimiento nuestro es, cómo hacer, internamente, que esa gestión cooperativa, sea efectivamente de una múltiple y variada participación de los asociados y asociadas, cuando la cultura que nos rodea es de rehuir a las responsabilidades.

Por eso es que un elemento como la cultura colaborativa y de trabajo voluntario, de rendición de cuentas es esencial en estos modelos.

Examinemos con cuidado los tres grandes criterios de asociación, poder delegado y control ciudadano.

Esta claro que el modelo asociativo, en este caso cooperativo, sumado a la asociatividad, dentro del conjunto de instituciones privadas, ha permitido negociar y obtener el reconocimiento oficial del Ministerio de Educación Pública con respecto al funcionamiento y programas aprobados, con lo que se asegura una contribución a la política pública dentro de sus orientaciones y exigencias, sin quedarse en ese nivel, sino complementando o trascendiendo y elevando los niveles de calidad con que se atienden esas orientaciones.

Es claro también que al cultivar la cultura cooperativa en los estudiantes se contribuye y contribuiría significativamente a formar ciudadanos y ciudadanas preparados para ser actores y gestores de formas asociativas y de asumir delegación de poder y control ciudadano.

En cuanto a poder delegado, es claro que esta negociación ciudadana, con el sector público, para ofertar con éxito educación secundaria ha resultado en un plan particular de enseñanza reconocido oficialmente.

Ahora bien el tema es, cómo los resultados muestran y satisfacen a los padres y madres y cómo satisfacen al Estado y sobretodo a los estudiantes, donde la evidencia mayor es que de las 5 generaciones egresadas el 98% están en universidades publicas o han terminado su educación universitaria con éxito.

Sobre el control ciudadano como criterio y retomando lo planteado por S. Anstein acerca de la "demanda de escuelas controladas por la comunidad", este modelo de participación publica que significa COOPEJOVO, muestra que en más de 8 años, el intento efectivo ha superado la retórica.

Obviamente esto es un embrión de clase media, pero esta gestando las bases de un modelo que se ha vuelto altamente atractivo, para el sector de economía social, para regiones y zonas del país donde emerge como esperanzador.

Para el movimiento cooperativo nacional este esfuerzo, existente en otros dos casos, uno en Limón y otro en Heredia, emerge como una gran oportunidad de incidencia en la política pública y en una forma de contribuir a la transformación de nuestro modelo democrático electoral en un modelo de democracia participativa y autogestionaria.

Lecciones preliminares sobre el avance general del proceso.

Estos primeros años son apenas de incubamiento del modelo y de gestación experimental de los componentes que requiere desarrollar un esfuerzo como este, pero comienza a invertir en generar, la base sistémica de conocimiento acerca de cómo generar y desarrollar esfuerzos de este tipo.

Son múltiples las demandas desde otras comunidades y desde la misma opinión pública por conseguir acompañamiento y asesoramiento en desarrollar o establecer cooperativas de este tipo en otras partes del país.

Estamos a las puertas de un posible congreso sobre cooperativas de educación, incentivado por los diferentes organismos de integración cooperativa, donde se pueden debatir y construir mejor los pasos siguientes y potenciar capacidades para multiplicar procesos.

Este proceso parece confirmar lo planteado por R. Guimaraes en "El Leviatán Acorralado", acerca de que la participación pública es y será el ingrediente clave para asegurar la calidad y sustentabilidad de los proyectos de desarrollo y para la reconformación del estado venidero, dado los efectos e impactos sobre la gobernabilidad.

Evidentemente prepara y gesta desde abajo condiciones y capacidades para que podamos orientar y cargar de contenidos, efectivamente democratizantes, los procesos de descentralización.

Finalmente, este proceso busca vencer el centralismo cultural, enunciado en el texto de capital social de la CEPAL y mediante la forja de nuestra juventud con una base cultural cooperativa y por tanto, capaz de reactivar y potenciar el enorme peso que tendrá ese capital social en la gestación del desarrollo futuro.

 

Correo electrónico: rie@oei.es

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