La educación tecnológica ha sido motivo de atención de los responsables de definir las políticas educativas durante los últimos años. Las reformas operadas sobre los sistemas educativos, y en particular sobre los currículos de las enseñanzas medias y básicas, buscaron en la educación tecnológica parte de la respuesta a las demandas de las nuevas configuraciones societales y de los mercados laborales.

Pero no siempre los conocimientos tecnológicos, y su enseñanza, ocuparon un lugar significativo en la formación de los ciudadanos; en realidad, casi nunca estuvieron presentes.

Sin embargo, no debe pensarse que la incorporación de este tipo de enseñanzas es un proceso acabado y consolidado. Por el contrario, estamos asistiendo a los primeros intentos de establecer un cambio epistemológico para esta disciplina dentro de los procesos de enseñanza–aprendizaje, que tienen lugar en un contexto de contradicciones conceptuales y prejuicios seudocientíficos.

Parece que estos son algunos de los obstáculos más importantes a los que debe enfrentarse la educación tecnológica antes de obtener «carta de ciudadanía» en los currículos de nuestros sistemas educativos.

Publicado: 2002-01-01