Los últimos diez o quince años han sido para Iberoamérica tiempos de reformas educativas. Una larga serie de procesos de ese tipo ha afectado a casi todos los aspectos que tienen que ver con la educación en la mayoría de los países de la región.

Cuestión controvertida de esos procesos, que está entre los motivos que explican algunos casos en los que no se alcanzaron los objetivos previstos, se encuentra en los mecanismos de participación y de consenso con los distintos actores educativos.

Esta circunstancia resulta suficiente, a nuestro entender, para reconsiderar la necesidad, la posibilidad y la conveniencia de establecer las condiciones de concertación de aquellas políticas (de Estado), que, por su trascendencia o por la implicación en ellas de múltiples actores, superan los marcos institucionales propios de la gestión y de la administración técnico-burocrática de los sistemas.

Estaríamos en presencia de lo que se ha dado en llamar acuerdos o pactos por la educación, que reconocen antecedentes significativos en algunos países iberoamericanos.

La sección monográfica de este número de la Revista Iberoamericana de Educación propone la revisión y la reconsideración de estos mecanismos a partir de las prácticas desarrolladas, de los elementos conceptuales reconstruidos desde aquellas experiencias, y de las condiciones que prefiguran el panorama educativo de cada país. Entre ellos, proponemos tener en cuenta ciertos elementos que caracterizan, para bien o para mal, a estos pactos.

Publicado: 2004-01-01