Desde una perspectiva sociológica y en un análisis que integra distintas cronologías, resulta evidente que las relaciones entre sociedad y educación se han regido, a lo largo de la historia del hombre, por criterios de necesidad y funcionalidad. Al menos esto parece válido para las conocidas como sociedades occidentales que, obviamente, incluyen a las occidentalizadas de distintas latitudes geográficas.

Podemos decir, de forma muy simplificada, que ante ciertas «necesidades» sociales, traducidas en demandas educativas, la educación (entendida como subsistema independientemente de su grado de estructuración) se vio impulsada a adecuar su oferta para responder de manera «funcional» a aquellas.

Las formas en que la sociedad está reasumiendo su responsabilidad sobre la educación y los efectos que ese proceso está teniendo sobre los sistemas educativos nos ha llevado a preguntarnos, y a preguntar a nuestros invitados del presente número, sobre las claves para comprender esta nueva etapa de la evolución social en materia educativa.

Publicado: 2001-05-01