Nuestra intención, manifestada en el planteamiento previo que hicimos a los autores invitados, era la de revisar la evolución de la profesión docente en relación con las reformas que desde hace más de diez años se vienen dando en los sistemas educativos iberoamericanos, y de las transformaciones habidas en las sociedades en las que intervienen.

Tanto el Comité Científico como la Dirección de la Revista entendieron que, si los mensajes repetidos desde todas las administraciones educativas reconocen a los docentes como actores principales del proceso de enseñanza–aprendizaje y de las reformas que lo afectan, debieron asignarles algún papel significativo en la puesta en práctica de estas últimas.

Ese papel pudo cambiar, y seguramente lo hizo, algunas o muchas de las condiciones profesionales y laborales en las que los docentes desempeñan su trabajo. También pudo afectar a la imagen que poseían de sí mismos o a las expectativas y el reconocimiento que otros actores tenían respecto de ellos.

Publicado: 2001-01-01